Área de investigación y evaluación clínica

Buena parte del esfuerzo de esta institución se orienta a la investigación clínica y a la permanente actualización terapéutica. Tras varios años de preparación y ensayo, a mediados de 2009 se puso en marcha el Departamento de Psicometría, diseñada para la evaluación e investigación clínica y dotada con recursos técnicos y humanos cuyos objetivos son la investigación clínica, la evaluación psicológica y psicopatológica, el psicodiagnóstico y el soporte clínico-terapéutico. El Departamento de Psicometría realiza 4 niveles de actividad: investigación, evaluación, clínica y terapéutica, a saber:

  1. Investigación Clínica: Experimentos simples y complejos. Estudios cuasi experimentales. Estudios instrumentales. Estudios ex – post facto. Líneas de investigación
  2. Evaluación: Pruebas de aplicación sistemática. Pruebas de cribado y profundización. Estudios especiales o de investigación clínica
  3. Clínica: a) Seguimiento del cambio evolutivo: Base ACTIVI. Ciclo objetivo/tarea (cognitivo-conductual). b) Control sintomático: Base REI. Pruebas sistemáticas
  4. Terapéutica: a) Psiquiátrica: Base REI. b) Psicoterapéutica: Derivados de pruebas sistemáticas. c) Psicoeducativa: Empleo interactivo de las terminales

Consideramos imprescindible la evaluación tanto de las actividades que desarrolla la institución como de la propia institución. La Auditoría Externa anual es el mejor garante para corregir defectos y mantener el nivel de calidad a que nos obligamos. La autocrítica es una sana costumbre que en esta institución está sistematizada. (Ver dossier en página web). Respecto al sistema de evaluación distinguimos tres tipos: 1) Evaluación de resultados asistenciales. 2) Evaluación funcional relativa a la cualidad y cantidad de intervenciones. 3)Evaluación sustractiva de la infraestructura técnico-material.

La evaluación se extiende a todas las áreas de la institución (asistencial y extraasistencial), aunque por limitaciones de espacio nos limitaremos a resumir a evaluación de resultados asistenciales referida a tres momentos terapéuticos: previa, intra y post tratamiento. Expondremos las dos últimas:

Evaluación intraprograma: Disponemos de 5 fuentes de información: Base REI que consiste en un sistema de registro observacional auto y heteroaplicado de tipo psicopatológico y psiquiátrico. Departamento de psicometría con una base de datos de hasta 25 pruebas o tests informatizados. Base de datos ACTIVI: donde se registra todo el devenir terapéutico y experiencial del sujeto con una triple perspectiva: la del propio paciente, la del equipo y la de otros compañeros en forma de feed back. Protocolos de autoanálisis que cumplimenta el propio paciente dirigidos a la dimensión afectivo-emocional y sentimental del sujeto. Por último, agenda de autorregistro SIRSS que evalúa y canaliza terapéuticamente secuencias comportamentales significativas desde una óptica cognitivo-conductual.

Evaluación postprograma: el principal instrumento de evaluación a este nivel el cuestionario DARP-M (drug abuse reporting programme) modificados en sus formas “A” (para técnicos) y “B” (para cumplimentar por usuarios y familiares) que se cumplimentan según tres modalidades: 1) Entrevista directa técnico-paciente que se aprovecha, para recoger muestras de orina y determinar metabolitos de drogas. 2) Entrevistas telefónicas técnico-paciente. En la página web se expone en extensión la metodología evaluativa y artículos publicados con los resultados y discusión de los mismos.

La evaluación permamente y la reevaluación son indispensables para corregir, ajustar o confirmar pautas terapéuticas. En esta institución se asignan objetivos de trabajo personal dinámicos que se reevalúan semanalmente.. Además, Instituto Spiral dispone de un ambicioso plan evaluativo de registros múltiples que se extiende no solo a los usuarios (psicometría, base REI), sino al plan terapéutico (base activi), a los técnicos y profesionales intervinientes y al programa en general (valoración de usuarios) y a la institución en general (protocolos de satisfacción y calidad).

Respecto al registro de datos al ingreso se tiene un protocolo clínico cerrado de 131 ítems y una historia clínica abierta con los siguientes apartados (omitimos los subapartados por ser numerosos): Motivo consulta Trastorno o enfermedad Antecedentes psicopatológicos. Historia médica. Historia familiar. Patobiografía. Datos sociales. Personalidad. Estado psíquico. Formulación
Hay un registro evolutivo que cumplimentan los técnicos y se complementa con los datos procedentes del Dpto de Psicometría (pruebas y tests organizados secuencialmente) de la base REI (registro sintomático, sindrómico y nosológico correlacionado con las medidas terapéuticas aplicadas) y de la base ACTIVI (curriculum terapéutico intraprograma) de manera que queda perfectamente recogido y registrado el devenir terapéutico ce cada sujeto y la evaluación del mismo en todos los frentes: psicoterapéutico, sociofamiliar, psiquiátrico y psicológico.

Una de los elementos que más se echan en falta al tratar un paciente es la falta de datos clínicos consistentes. El usuario de esta institución dispone de un buen nº de registros clínicos tanto al comienzo como durante el proceso terapéutico (programa de evaluación permanente).

Lo anterior posibilita que al técnico derivador o al profesional de referencia (u otro debidamente autorizado) se le remitan datos de orden psicométrico (extracto de los 21 pruebas que forman el repertorio psicométrico) más los derivados de la base REI (medicación administrada según pautas y síntomas por los que se la administró, así como los resultados los respectivos fármacos en cada indicación)

Al alta terapéutica se le entrega al usuario un informe psicométrico con el extracto de las pruebas psicométricas realizadas ejecutado automáticamente por un programa informático de elaboración propia. Este informe se le adjunta en el informe de alta al profesional derivador y/o autorizado.

Mediante la base de datos ACTIVI obtenemos un detallado registro de todo el devenir del sujeto en el programa, tanto de las intervenciones individuales como las grupales de índole psicoterapéutico y socioterapéutico. Tanto el usuario como el equipo van registrando simultáneamente las diferentes actividades que realizan ateniendo a dos parámetros: interés y aprovechamiento. Dichos parámetros se cotejan y ajustan cíclicamente y se van obteniendo gráficas de rendimiento terapéutico. Al mismo tiempo se van registrando comentarios del usuario y del técnico en todas y cada una de las actividades. Así se obtienen cortes temporales para contrastar y corregir el plan terapéutico (áreas deficitarias, aspectos a modificar, ámbitos a reforzar, etc).

Al finalizar el tratamiento se le entrega al usuario un informe con el currículum terapéutico y las gráficas de rendimiento del mismo (contrastando autoevaluación con la heterovaloración de los técnicos)

El programa de evaluación permanente con objetivos de trabajo personal, control terapéutico mediante la base activi, seguimiento sintomático a través de la base REI y –en fin- los importantes datos suministrados por el dpto de psicometría nos permiten trazar un itinerario terapéutico perfectamente individualizado dentro de un programa colectivo. Se trabaja con datos palpables y contrastados donde el paciente tiene su importante voz y el equipo coteja con los datos objetivados los avances y las nuevas líneas de trabajo.

Todo ello posibilita un abordaje pragmático y realista de un proceso que de por sí es difícil y en el que hay que estar al tanto para no desviarse de la línea o líneas de actuación más adecuadas en el momento más oportuno.