Autoengaño y adicción

TITLE: Self deception and addiction. Clinical and psychotherapy

AUTOR: Carlos Sirvent

FUENTE: Revista NORTE DE SALUD MENTAL, vol. VI nº 26 • 2006 • PAG 39–47. ISSN:1578-4940. D. legal 1565/02

PALABRAS CLAVE: Engaño, mentira, autoengaño, mixtificación, psicopatología, tratamiento

KEYWORDS: Deception, lie, self-deception, mystification, psychopathology, treatment

RESUMEN:

Partimos de la hipótesis (Sirvent, 1989) de que el engaño forma parte de la constelación sociopática general del adicto, condición aprendida y desarrollada a lo largo de la vida adictiva. Aunque todo el mundo está autoengañado en mayor o menor medida, lo cierto es que un adicto no puede permitirse el lujo de mantener el autoengaño en lo relativo a su dependencia si no quiere recaer una y otra vez sin siquiera darse cuenta. Se hace una aproximación conceptual al autoengaño y la mixtificación; ésta última no solo determina el grado de sinceridad o veracidad de una persona, sino que se refiere fundamentalmente a una falta de capacidad para decir las cosas como son. El drogodependiente mixtificado tiende a expresar aquello que más le conviene, prefiriendo decir lo que el otro quiere oír antes que una verdad que le puede resultar incómoda Se trata de un aprendizaje vehiculado por el tipo de vida que en caso del sujeto adicto contribuye a agravar la mistificación en un marco de relaciones presidido por la desconfianza de cuanto le rodea; es decir un entorno que abona un trastorno de carácter que en el peor de los casos puede asemejarse al antisocial. En posteriores apartados se abordan las consecuencias de la mixtificación y considerandos terapéuticos El adicto no es un simple mentiroso sino un enfermo de la mentira con una diferenciación enquistada del engaño que le venda los ojos a la percepción digamos “más real” del propio problema.

ABSTRACT:

We assume (Sirvent, 1989) that deception is part of the overall sociopathic constellation of the addict, learned and developed condition throughout addictive life. Although everyone is deluded to a greater or lesser extent, the fact is that an addict can not afford to maintain self-deception regarding his dependence if he does not want to fall over and over again without even realizing it. It is a conceptual approach to self-deception and mystification, the latter not only determines the degree of sincerity or truthfulness of a person, but refers primarily to a lack of ability to tell things like they are. The mystified addict tends to express which is best for him, preferring to say what the other wants to hear rather than a truth that can be uncomfortable. It is a learning conveyed by the kind of life that in the addicted subject highlights the increasing mystification in a framework of relations chaired by distrust of his surroundings, i.e. an environment that credits a character disorder which at worst can resemble the antisocial. Subsequent sections deal with the consequences of mystification and therapeutic recitals. The addict is not just a liar but a sick of the lie with a cystic differentiation of deception which binds his eyes up to the perception we say «more real» of the own problem.

 

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