Reinserción

Las enfermedades adictivas suelen apartar al paciente de la sociedad y la familia. Y, aunque se mantenga la convivencia, la conflictividad conduce a un aislamiento en soledad o acompañado que es casi peor. Para la adecuada incorporación social se interviene precozmente ya en la deshabituación acometiendo el cambio psicológico del sujeto fruto mediante psicoterapias y socioterapias y culmina en el programa de reinserción con un amplio repertorio de medidas resocializadoras (orientación comunitaria, habilidades sociorrelacionales, etc.

La reinserción social es fundamental para culminar con éxito del proceso global del tratamiento de las adicciones. Cuando una persona, diagnosticada como adicto a cualquier sustancia, ha superado las etapas de desintoxicación y deshabituación y trata de lograr la reinserción -si es que alguna vez estuvo inserto en la sociedad- o la inserción –no se puede reinsertarse una persona si nunca ha estado dentro de la sociedad a la que pertenece hecho que ocurre con cierta frecuenta en estos pacientes-, se halla con toda una la problemática (carencia de hábitos sociolaborales, escasa formación académica y laboral, merma de las capacidades cognitivas, excesiva orientación al corto plazo, etc.) que le dificulta la oportunidad de insertarse y por ende el mantener la abstinencia a largo plazo.